Entrevista a José Pablo García, autor de Palindrotiras

Un repaso al proceso creativo detrás de la obra editada por Autsaider Cómics, donde el humor y la simetría transforman la viñeta tradicional

Entrevista a José Pablo García, autor de Palindrotiras

Tras firmar adaptaciones históricas de referencia como La guerra civil española o La muerte de Guernica, el dibujante José Pablo García se adentra en el terreno de la filigrana lingüística y la deconstrucción del cómic con Palindrotiras (Autsaider Cómics). Un artefacto insólito que combina el juego especular con la clonación de estilos de grandes maestros del noveno arte.


A continuación, reproducimos esta charla con el autor sobre la arquitectura de la tira simétrica, el homenaje a figuras como Ibáñez, Quino o Franquin, y los desafíos de hacer hablar a la narrativa gráfica en dos direcciones.


Entrevista al autor (cedida por Autsaider)


- ¿Cómo es lo de pasar del cómic histórico al cómic palindrómico?

Mis primeros tanteos con los palíndromos y las viñetas se remontan a 2006, mucho antes de empezar a hacer adaptaciones de temas históricos. Que haya tardado tanto en publicar este libro se debe a que aún no sabía cómo darle forma. Cuando descubrí que lo que tenía que hacer era una (falsa) antología del palindromismo gráfico, ya todo fue rodado.

- Este fascinante asunto de los palíndromos, más allá de la atención, el talento y la dedicación, ¿tiene alguna especie de «fórmula» para empezar a jugar con ellos?

Para detectar palabras que nos sirvan, hay que adquirir el hábito de leer cualquier texto al revés, ya sea paseando por la calle, delante de un libro o con los subtítulos de una película. Con el tiempo se va adquiriendo la habilidad de discriminar aquellas palabras que no dan juego de las que sí.

Una vez que se produce el hallazgo de una palabra válida —como «Sevilla», por ejemplo, cuyo reverso sería «allí ves»—, ya se puede empezar a trabajar haciendo crecer la frase desde el núcleo hacia los extremos. 

- ¿Los palíndromos incluidos en el libro han sido creados para la ocasión? Entiendo que en unos casos nació primero el palíndromo y luego se adjudicaría a tal autor o a tal estilo, y en otros casos el palíndromo surge como búsqueda deliberada a la hora de querer homenajear a un autor...

En un principio quise hacer un librito con una selección de los mejores míos e ilustrarlos, pero me lié la manta a la cabeza y pedí ayuda a mis dos colaboradores de la cuenta de Palindrotiras en redes sociales: Raúl Ortiz y Roberto Sánchez. Ellos me cedieron generosamente toda su producción palindrómica y, sumando sus palíndromos con los de mi cosecha, junté unos ocho mil. Hice una selección de los más divertidos y organicé toda la recopilación en una infinidad de temáticas: alcohol, política, drogas, pedos, insultos, museos, deporte, cine, literatura… 

No tenía previsto implicar más a Raúl y Roberto en el proceso creativo, pero me vi superado por la magnitud del proyecto y puse en común con ellos la clasificación. Esta fue motivo de encendidos debates a través de hilos de correos infinitos. Hicimos un gran cribado y compusimos nuevos palíndromos para completar aquellas secciones que habían quedado cojas.



Finalmente, adjudiqué un estilo gráfico a cada uno de los temas. A veces, las asociaciones eran obvias, como las viñetas políticas imitando a humoristas gráficos de la Transición o el tema de las drogas con un estilo underground. Pero en otras ocasiones, la relación no estaba tan clara y tuve que designar el estilo por descarte.

- La habilidad con la que cambias de estilo de dibujo en el tebeo es alucinante. Acabas mimetizándote, cogiendo tics ajenos. ¿Algún autor se te resistió?

Bueno, tampoco me puse un listón técnico muy alto. Se trataba de humor, no habría tenido sentido marcarme algo a la manera de Corben, Hernández Palacios o algún virtuoso de esos.
 
Mi intención era ofrecer un abanico tan amplio de estilos de dibujo humorístico distintos que sirviera para convencer al lector de que el palindromismo gráfico es un género totalmente implantado y con una larga tradición.

También quería jugar al despiste y alternar referencias obvias de autores populares con artistas olvidados, y dibujos que no remitiesen a ningún dibujante en concreto con otros que fueran una mezcla del estilo de varios pertenecientes a una época o publicación. 

- Dentro del mundo palindrómico, has creado un nuevo esquema al introducir onomatopeyas, interacciones en la conversación, cambios de viñeta... Eso no se había visto anteriormente, ¿no?

Creo que no. El pionero de todo esto, si no me equivoco, fue el ilustrador norteamericano Jon Agee, que en los años 90 publicó varios libros de palíndromos ilustrados y un solo cómic —Otto, a palindroma— en el que todos los textos eran palíndromos. Estos eran bastante sencillos y básicos, ninguno se desarrollaba a lo largo de una secuencia de viñetas.


Lo novedoso de las palindrotiras es que el apoyo gráfico, la narrativa y los recursos del cómic sirven para dar contexto a palíndromos que, por sí solos, no significarían nada. Sirva como ejemplo la primera palindrotira que hice, a partir del texto «One love, one heart. Trae heno, Évole. No». Era un galimatías, y además bilingüe, pero con la sucesión de viñetas logré darle un sentido y apariencia de gag


- Veo que en El Batracio Amarillo publica nuevos palíndromos ilustrados, así que la cosa no para, pero quería preguntarle si tras la publicación de Palindrotiras ha dado con algún palíndromo que encajaba perfectamente con algún dibujante y sea tan redondo que le hubiera gustado haberlo podido incluir en el libro.


En el Batracio llevo publicadas seis entregas y cada una de ellas gira en torno a un tema. Tengo ya una de anfibios, otra sobre cine español, otra de monjas... No hay guiños explícitos a otros autores, salvo dos viñetas a la manera de Gila y Tono en la página de las monjas. Pero Gila y Tono ya aparecen en el libro y no me valdrían, por tanto.


Sobre autores españoles, inicié hace tiempo una serie de viñetas en la cuenta de Instagram de Palindrotiras. Están protagonizadas por ellos mismos, imitando su estilo y con su nombre dentro del palíndromo. De momento solo llevo dos: Paco Roca («Así Paco Roca pisa») y Pep Brocal («La corbata esa se ata Brocal»). Tengo previsto continuar con más autores y autoras, siempre que el nombre se preste a ello, y a ver hasta dónde da de sí la tontería.


- ¿En qué próximos salones de cómic podremos encontrarte para llevarnos una dedicatoria palindrómica?

Ya he dado bastantes vueltas en los últimos meses. He estado en Sagunt, Valencia, Zaragoza, Sevilla, Barcelona y A Coruña. El 18 de octubre presentaré Palindrotiras en ImaginaMálaga, que me pilla más cerca de casa, y mostraré a los asistentes algunas imágenes inéditas y vergonzantes.


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