El proyecto corrige el relato histórico que durante siglos invisibilizó la escritura femenina en el territorio valenciano
Durante siglos, el relato de la literatura valenciana
de los siglos XVI, XVII y XVIII se escribió casi solo con nombres
masculinos. La Acadèmia Valenciana de la Llengua ha decidido corregir
ese vacío y dedicar su reconocimiento Escriptora de l’Any 2027 a las
autoras de aquel periodo. El proyecto está comisariado por las investigadoras María
Ángeles Herrero y Verònica Zaragoza, que llevan años sacando a la
luz un patrimonio literario que permanecía oculto en conventos, archivos y
correspondencias familiares.
Ambas han documentado cerca de un centenar de autoras en el territorio
valenciano. Sus textos —poesía, teatro, autobiografías, reglas
conventuales, epistolarios y escritos místicos— están redactados en
valenciano, castellano y latín. Herrero resume la evidencia con claridad: «Las
mujeres sí que escribían». Zaragoza añade que el concepto de literatura
antes del Romanticismo era mucho más amplio de lo que suele pensarse, y que
muchas de estas obras tienen una calidad literaria y una complejidad psicológica
notables.
Los conventos funcionaron como uno de los pocos
espacios donde las mujeres podían acceder a la escritura y a las bibliotecas,
aunque bajo el control de confesores y jerarquías eclesiásticas. También la
aristocracia dejó un rastro valioso: las cartas entre Hipólita Roís de Liori
y su hija Estefania de Requesens, por ejemplo, ofrecen una imagen
lúcida del poder, la salud, los embarazos y las relaciones sociales de la
época, escritas en un catalán vivo y cercano.
La imprenta valenciana del siglo XVI
jugó un papel clave al publicar algunas de las primeras obras de autoría
femenina de la península. Más adelante, en el XVII, las mujeres
participaron en certámenes poéticos en igualdad de condiciones con los
hombres. Figuras como Isabel de Villena, Jerónima Galés o las mujeres de la familia
Borja forman parte de este mapa que ahora se reivindica.

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