Un cómic sombrío e inmersivo sobre la crisis de un comercial literario en Europa
Night Fever, el cómic guionizado por Ed Brubaker,
dibujado e entintado por Sean Phillips y coloreado por Jacob Phillips,
fue editado por Norma Editorial en un tomo único de 112 páginas
en cartoné. Este tebeo se sitúa por encima de la media del ya exigente catálogo
de la pareja Brubaker-Phillips, aunque no alcanza las cotas de Criminal,
Reckless o Pulp. Como suele pasar con este dúo,
estamos ante un buen comic de género negro que nos transporta a la otra
vida de un comercial literario en Europa. La desinhibición provocada por
un pequeño robo de identidad marca todo el periplo del protagonista y convierte
la lectura en una experiencia adictiva que se devora de una sola vez.
El nivel de esta pareja creativa sigue siendo tan
elevado que atrapa desde las primeras páginas. Brubaker y los Phillips
demuestran una vez más que forman un equipo artístico de primer nivel. Todo lo
que tocan lo convierten en material de calidad sólida. En Night Fever
vuelven a situarse en un nivel excelente con una historia extraña donde el noir
aporta el escenario perfecto para ahondar en las oscuridades del ser humano.
El viaje a la otra cara de la noche europea
El cómic sigue a Jonathan Webb, un gestor de derechos
extranjeros de una editorial estadounidense que viaja a Europa
por trabajo. Durante el vuelo lee un manuscrito que le perturba
profundamente y, ya en el continente, el insomnio lo empuja a deambular
por las calles de una ciudad nocturna. Un pequeño acto de usurpación de
identidad le abre las puertas de un mundo oculto de fiestas clandestinas,
excesos y violencia.
Sin un planteamiento excesivamente original, la obra
resulta de lo más disfrutable gracias a la precisión con la que se
describe el proceso de transformación del personaje. Webb
parte de un perfil tímido, acobardado y algo pusilánime. La crisis de
identidad que sufre lo convierte en alguien que nunca pensó que pudiera
llegar a ser. Lo que en manos de otros autores podría haberse quedado en un
simple divertimento alcanza, con Brubaker y Phillips, una profundidad
inusitada para una obra de esta extensión.
Un estudio de la naturaleza humana
Night Fever se presenta como el trabajo más
personal e íntimo de Ed Brubaker hasta la fecha. El guionista explora la
naturaleza humana y se enfrenta a ella directamente sin pensarlo. Echa
un vistazo tras las bambalinas de la mente y habla sin pudor del lado
oscuro que acecha a cualquiera. El tebeo se centra en un momento de crisis
de un hombre de mediana edad. El protagonista se enfrenta a la sensación de no
estar donde desea y de no encontrar plenitud en lo que hace.
Es un guion es oscuro y tenebroso que ahonda
en lugares de la personalidad a los que pocos creadores se atreven a
entrar. Brubaker plantea un estudio de personaje fabuloso. Acompañamos
a Webb en su descenso y observamos cómo la noche europea, con sus luces,
sombras y peligros, actúa como catalizador de impulsos reprimidos. Se trata de
un cómic extraño y noctámbulo sobre la naturaleza salvaje del ser
humano que permanece a la espera de un caldo de cultivo en el que aflorar.
Dibujo y color
Sean Phillips entrega uno de sus mejores trabajos.
Ambienta el relato noir con una maestría que pocos alcanzan. Las calles
europeas, los interiores de fiestas clandestinas y los rostros de los
personajes transmiten una atmósfera densa y opresiva. Jacob Phillips
completa el trío con un coloreado que juega un papel fundamental. Los
tonos fríos, los contrastes entre luz artificial y oscuridad profunda, y las
gamas que acompañan los momentos de descontrol aportan una dimensión onírica
y febril. Brubaker y los Phillips aquí confirman una vez más su dominio del
medio.
Identificación y profundidad
Night Fever ofrece una gran historia en la que
más de uno puede verse identificado de alguna manera. La transformación
del protagonista, su lucha interna y el modo en que la noche libera
impulsos soterrados generan un eco que trasciende el thriller de
género. La obra deja espacio para que la experiencia personal del lector
dialogue con la del personaje.
El cómic se limita a señalar que la combinación de un
guion que indaga en la crisis de la mediana edad, un dibujo de primer orden y
un coloreado preciso produce un resultado sólido y memorable dentro de
la producción reciente de estos autores.
Night Fever no es la cima absoluta del
catálogo Brubaker-Phillips, pero se sitúa cómodamente por encima de la
media y demuestra que el equipo sigue capaz de ofrecer cómics que combinan
ritmo, atmósfera y profundidad psicológica. La desinhibición derivada del robo
de identidad, el descenso a la vida nocturna europea y el estudio de los
impulsos oscuros conforman un conjunto coherente y potente.
Ficha técnica
Editorial: Norma
Guion: Ed Brubaker
Dibujo: Sean Phillips
Color: Jacob Phillips
Traducción: Hernán Migoya
Formato: Cartoné
Páginas: 112
páginas
Precio: 25€




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