Gestionar una campaña de crowdfunding demuestra organización, comunicación y marketing, cualidades que valoran las editoriales
Matt Hawkins, director de operaciones de Top Cow
y guionista de títulos como Think Tank o The Clock,
ha reflexionado sobre el estado actual de la industria del cómic.
En una publicación en Facebook del 29 de agosto, el ejecutivo y
autor resume la paradoja del momento: la barrera de entrada es la más baja
que se recuerda, pero la de la rentabilidad es quizá la más alta.
«Mi estimación fundamentada es que la mayoría de los cómics
que se publican hoy nunca generan un beneficio significativo una vez que
se tienen en cuenta los costes de producción y el tiempo de los
creadores», escribe Hawkins. Añade que la competencia por la atención del
lector se ha multiplicado con los cómics digitales, los webcomics
y las autoediciones.
Pese a ese panorama, Hawkins sostiene que sigue
existiendo un camino viable para quienes quieren vivir de sus historias
propias. Su consejo a los nuevos guionistas es claro: empezar por la autoedición,
ya sea en WEBTOON, redes sociales, otras plataformas digitales o un
pequeño proyecto impreso. Construir una audiencia —aunque sea modesta— y,
después, plantearse una campaña de crowdfunding.
Más allá de la financiación, Hawkins destaca que gestionar
un crowdfunding demuestra cualidades que las editoriales
valoran: organización, comunicación y capacidad de marketing. Aun
así, advierte que ni siquiera una campaña exitosa garantiza una carrera. «Me
beneficié de trabajar con artistas de éxito, pero también trabajé duro, corrí
riesgos y me esforcé. La suerte y la perseverancia jugaron su papel»,
concluye.

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