La esperada continuación de la novela gráfica de Umberto Eco publicada por Lumen mantiene la maestría del dibujo, la atmósfera oscura y una adaptación elegante que gana en ritmo sin perder tensión
La llegada a las librerías de El nombre de la rosa
volumen 2, la novela gráfica firmada por Milo Manara a partir de
la obra de Umberto Eco y editada por Lumen, cierra un proyecto
ambicioso que une a dos gigantes de la cultura contemporánea. Este
segundo y definitivo tomo lo consolida como una de las adaptaciones más
elegantes y respetuosas que el noveno arte ha ofrecido de un clásico
literario. Esta novela gráfica se erige como un diálogo entre la
densidad intelectual de Eco y la sensibilidad visual de Manara,
resultando en un volumen que combina literatura y arte al máximo nivel.
La maestría del dibujo
Quien se acerque a estas páginas descubrirá, desde el primer
vistazo, la maestría absoluta del dibujo de Milo Manara. La
destreza y la belleza que el autor italiano exhibe desde sus primeros
trazos, como se puede apreciar en los extras que acompañan la edición,
resultan impresionantes. Ya no es solo el dominio técnico de Manara, la
capacidad del artista para transformar el trazo en fuente de inspiración y
hermosura. Las siluetas de los personajes, los pliegues de los hábitos
monacales, la arquitectura de la abadía y la atmósfera opresiva del scriptorium
adquieren una belleza casi escultórica. Manara esculpe con la línea y te
deja con la boca desencajada. Estamos, sin duda, ante una obra de arte en el
sentido más pleno del término.
Escenarios medievales creíbles y una atmósfera oscura perfectamente calibrada
La ambientación medieval, uno de los grandes desafíos
de cualquier adaptación de El nombre de la rosa, se resuelve con
una elegancia que evita tanto el exceso de detalle como la simplificación.
Los escenarios resultan creíbles, lo que hace que el lector se adentre aún más
en la obra. Las piedras de la abadía, los corredores laberínticos,
la biblioteca prohibida y los espacios exteriores montañosos se
construyen con un equilibrio formal admirable. El color, suave y bien
calibrado, contribuye de manera decisiva a crear una atmósfera oscura y
misteriosa sin caer en el tópico de la Edad Media tenebrosa. Hay una
luminosidad contenida, una claridad que permite al lector detenerse en los
rostros y en los gestos sin que la página se sature.
Personajes vivos y una tensión que no decae hasta el final
Este segundo volumen de El nombre de la rosa de
Manara mantiene y profundiza las personalidades de cada fraile. Los monjes
son personajes con matices que enriquecen la tensión hasta el desenlace. Avanzamos con la misma inquietud que Guillermo
de Baskerville y Adso de Melk, tratando de identificar al verdadero
artífice del mal que se oculta entre los muros del convento. Esta
adaptación recorta la parte más densa y discursiva de la novela
de Umberto Eco —esas largas disquisiciones filosóficas y teológicas que,
aunque fascinantes, pueden resultar agotadoras— y deja una historia clara,
entretenida y con un ritmo más accesible. Lo que pierde en profundidad
intelectual lo gana en fluidez y disfrute inmediato. Es una versión muy
disfrutable incluso para quienes ya conocen de memoria la obra original o la
versión cinematográfica de Jean-Jacques Annaud.
Un libro exigente
No obstante, conviene ser honestos con las características
de la propuesta. El nombre de la rosa volumen 2 sigue siendo un
libro espeso, lento y culturalmente exigente. Requiere de nosotros una
disposición a detenerse, a observar y a dejarse impregnar por el ambiente.
No es una lectura de evasión rápida ni un cómic de acción. Quien espere un thriller
trepidante puede sentirse frustrado. Quien, por el contrario, valore la
construcción de atmósfera, la riqueza visual y el respeto por el
material de partida encontrará aquí una experiencia de primer orden.
La edición de Lumen y el valor de los extras
La edición de Lumen merece un apartado propio.
El formato cartoné, el cuidado en la reproducción del color y la
inclusión de materiales extras permiten apreciar la evolución del
trabajo de Manara. Esos bocetos iniciales, esos primeros trazos
en los que ya se intuye la belleza definitiva de las páginas, confirman que
estamos ante un artista simplemente mágico. Hay una majestuosidad
en el conjunto que convierte la lectura en algo cercano a la contemplación de
un retablo o de un manuscrito iluminado.
Una adaptación que realza al clásico
Para el lector que se acerque por primera vez a la
historia a través de esta edición, el volumen ofrece una puerta de acceso
atractiva y de alta calidad. Para el que ya conoce la novela, supone una relectura
enriquecedora, una oportunidad de redescubrir personajes y situaciones a
través de la mirada de uno de los grandes maestros del cómic europeo. En ambos
casos, la experiencia resulta satisfactoria.
Una pieza única
El nombre de la rosa volumen 2 de Milo
Manara y Umberto Eco, publicado por Lumen, es mucho más que la
culminación de esta magnífica obra. Es la culminación de un ejercicio de estilo
y de respeto que sitúa la novela gráfica en el territorio de las grandes
obras. La maestría del dibujo, la belleza de las siluetas, la atmósfera lograda
y la inteligencia de la adaptación convierten este libro en una pieza
imprescindible para los amantes de la literatura y del arte en general. Literatura
y arte, al máximo nivel.
Ficha técnica
Encuadernación: ALBUM CARTONE
Fecha de edición: 26/02/2026
Año de edición: 2026
Idioma: CASTELLANO
Autores: MILO MANARA - UMBERTO ECO
Traductores: POCHTAR, RICARDO
Nº de páginas: 72
Colección: LUMEN GRÁFICA
Nº de colección: 02
ISBN: 978-84-264-2571-3






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