Albion de Alan Moore: el homenaje nostálgico a los héroes olvidados del cómic británico

Dolmen recupera la miniserie que explica la desaparición de The Spider, Zarpa de Acero y compañía en un metacómic profundamente inglés

 

Albion de Alan Moore: el homenaje nostálgico a los héroes olvidados del cómic británico

Hubo un tiempo en que The Spider, Zarpa de Acero, Robot Archie o Captain Hurricane ocupaban las páginas de Lion, Valiant y Smash!. Eran héroes y antihéroes extravagantes, muy británicos, que desaparecieron cuando aquellas revistas semanales se apagaron. Albion, la miniserie de Alan Moore, Leah Moore y John Reppion publicada originalmente por WildStorm, y ahora editada por Dolmen, funciona como un homenaje y un duelo. Un cómic nostálgico, profundamente inglés y con vocación de metacómic, que pregunta qué fue de aquellos personajes que un día parecieron reales.

 


La aventura que explica su desaparición

La trama, argumentada por Alan Moore y escrita por Leah Moore y John Reppion, con dibujos de Shane Oakley e tintas de George Freeman (y portadas de Dave Gibbons), parte de una premisa sencilla: ¿qué ocurrió realmente con aquellos personajes? En la Inglaterra contemporánea, Danny, un joven aficionado a los cómics antiguos que ha perdido la memoria tras un accidente, se cruza con Penny, quien afirma ser hija de uno de aquellos olvidados. Juntos descubren que el Gobierno británico no se limitó a dejar que las series murieran de forma natural. Los seres extraordinarios —héroes, villanos, monstruos y rarezas— fueron recluidos en un castillo aislado de Escocia, mientras se publicaban historietas para convencer al público de que todo había sido ficción. La aventura se convierte así en una operación de rescate y en una explicación del porqué de su desaparición.

 

El regreso al espíritu del cómic inglés

Estamos ante un cómic entretenido que recupera el espíritu del cómic inglés de antaño. No se trata de una recreación literal de aquellas historias de dos o tres páginas semanales, sino de una relectura adulta que las reúne, las confronta y las pone a dialogar entre sí. Es un tebeo donde las referencias son constantes: cameos, guiños visuales y personajes secundarios que solo un lector veterano identificará de inmediato, pero que no impiden el disfrute a quien se acerque por primera vez. Oakley y Freeman logran un tono gráfico que oscila entre lo caricaturesco y lo ominoso, adecuado para un material que mezcla humor absurdo, violencia latente y melancolía.

 


Semejanzas y diferencias con La Liga de los Hombres Extraordinarios

Como señala Adrian Tchaikovsky en la introducción de la edición, las semejanzas con La Liga de los Hombres Extraordinarios son evidentes y, al mismo tiempo, las diferencias resultan reveladoras. Ambas obras parten del mismo impulso: tomar personajes preexistentes (literarios en un caso, tebeísticos en el otro) y reunirlos en un universo compartido donde sus mitos originales se enfrentan a las consecuencias de la modernidad. Sin embargo, mientras la Liga opera en el terreno de la literatura victoriana y edwardiana con un tono más literario y expansivo, Albion se mantiene anclado en la cultura popular de masas del cómic semanal británico. Es más doméstica, más cerrada sobre sí misma, más preocupada por la desaparición de un lenguaje concreto. Si la Liga es un ejercicio de arqueología literaria, Albion es un acto de duelo por un ecosistema editorial que se evaporó.

 

Un metacómic que invita a la relectura

La obra no solo cuenta una historia de héroes olvidados; reflexiona sobre el propio medio. Los personajes saben (o intuyen) que fueron convertidos en ficción. El Gobierno utiliza el cómic como herramienta de control de la realidad. Danny y Penny actúan como lectores dentro de la diégesis, intentando recuperar un patrimonio que les pertenece. Cada relectura permite “sacarle punta al lápiz” de Moore, descubrir nuevas conexiones, nuevos guiños y nuevas capas de ironía sobre la relación entre ficción, poder y memoria cultural.

 


Un cómic profundamente inglés

El tono del tebeo es inconfundiblemente británico. Hay humor seco, violencia contenida, un cierto fatalismo y una mirada crítica hacia las instituciones. Los personajes no son superhéroes al estilo estadounidense: son figuras más modestas, más extrañas, a menudo defectuosas o abiertamente antisociales.

 

El impecable trabajo de rescate de Dolmen Editorial

La labor de Dolmen Editorial merece un reconocimiento especial. Desde que lanzó su línea Albion con Spider, la editorial ha realizado un trabajo sistemático y cuidadoso de rescate de los clásicos británicos: Zarpa de Acero, Kelly Ojo Mágico, Mytek, El Imperio de Trigan, material de 2000 AD y tantos otros. Publicar ahora Albion —la obra que da nombre a la línea y que durante años permaneció prácticamente inaccesible por problemas de derechos— cierra un círculo simbólico. La calidad de impresión, el cuidado en la presentación y el contexto histórico que suele acompañar a estos volúmenes, demuestran, una vez más, que Dolmen entiende el valor de estos rescates como una labor cultural. No me cansaré de recalcar lo bien que edita Dolmen y el trabajo que hacen con sus recuperaciones.

 


Una lectura que recompensa

Albion es un cómic de aficionados para aficionados, escrito y dibujado con un amor evidente por un universo que parecía perdido. Funciona como entretenimiento, como homenaje y como reflexión sobre la caducidad de las formas culturales.

 

Un cómic profundamente inglés, nostálgico y metacómic sin perder el sentido de la aventura. Y, sobre todo, una invitación permanente a la relectura. Porque, como ocurre con las mejores obras de Moore, cada vuelta de página revela algo que se había quedado oculto la primera vez.

 

Ficha técnica

Autor: Alan Moore, Leah Moore y John Reppion

Ilustrador: Shane Oakley

Nº de páginas: 152

Isbn: 9791388074844

Editorial: DOLMEN

Fecha de lanzamiento: 16 de julio de 2026

Idioma: Castellano

Título original: ALBION

Publicar un comentario

Comentarios (0)

Artículo Anterior Artículo Siguiente