Continuación directa tras el Infierno que borra memorias y reinicia tramas, con altibajos en el dibujo y un número destacado de Hulka
Saladin Ahmed asume el guion de Daredevil
tras el cierre de la etapa de Chip Zdarsky, acompañado por Aaron
Kuder, Germán Peralta y Farid Karami en el dibujo, y Jesús
Aburtov en el color. El volumen, editado por Panini en la colección Marvel
Premiere, recopila los primeros números de esta nueva serie y funciona como
continuación directa de los acontecimientos previos. Matt Murdock
regresa del Infierno con la memoria borrada y adopta un rol distinto: un
sacerdote que gestiona un centro juvenil en la Cocina del Infierno y se
ocupa de los habitantes del barrio.
Elektra, que continúa operando como Daredevil,
lo observa desde la distancia. La premisa establece un periodo de transición
para el personaje. Sin embargo, las fuerzas del mal intervienen pronto,
generando dudas y confrontaciones que obligan a Matt a cuestionar su
nueva realidad. Ahmed integra estos elementos para avanzar la trama, pero el desarrollo
muestra cierta prisa. El nuevo estatus de Matt como sacerdote se
presenta y, en poco tiempo, el relato regresa a patrones más familiares del
personaje. No se podría decir que se trata de un punto de partida defectuoso,
pero sí de una transición que podría haberse explorado con mayor detenimiento.
Legado de Zdarsky
La etapa anterior acumuló un peso significativo: relaciones
personales complejas, conflictos paranormales y enfrentamientos
prolongados en las calles. En este volumen, gran parte de ese bagaje se
deja de lado de forma abrupta. En apenas dos números, el matrimonio, las luchas
internas acumuladas y los eventos previos parecen no haber ocurrido. El Padre
Murdock pasa a detener a una banda de matones en su barrio,
retomando una dinámica de acción más convencional. Esta decisión de reinicio
genera una sensación de borrón y cuenta nueva que puede resultar
práctica para nuevos lectores, pero deja una impresión de apresuramiento
para quienes seguían la continuidad anterior con detalle. Ahmed prioriza
el presente inmediato del personaje, centrándose en su rol actual y en
las amenazas que surgen en la Cocina del Infierno, sin detenerse excesivamente
en explicaciones retrospectivas.
Baile de dibujantes
En cuanto al apartado gráfico, el volumen refleja la dinámica
habitual de las series mensuales, con cambios de dibujante que afectan la
uniformidad. Aaron Kuder se ocupa de los números iniciales con un estilo claro
y dinámico, cercano al enfoque de Romita. El resultado es funcional y
adecuado para las secuencias de acción, aunque queda claro que superar el
impacto visual de la etapa precedente supone un reto considerable. Los distintos
artistas aportan variaciones en el trazo y la composición, lo que produce
un “baile” de estilos que no siempre mantiene la coherencia visual a lo largo
del tomo. El color de Aburtov ayuda a unificar las páginas, pero las
diferencias en el dibujo se perciben con claridad.
Hulka como soplo de aire fresco
La versión glotona del personaje de Hulka aporta una dosis
de humor que contrasta con el tono general y resulta, con diferencia, el
segmento más entretenido del volumen. Farid Karami se encarga del
dibujo en estas páginas y entrega un nivel algo superior al resto, con mayor
fluidez en las expresiones y las escenas de interacción. No transforma el tomo
en algo excepcional, pero sí eleva ligeramente el promedio y ofrece un respiro
dentro de la trama principal.
Muchas dudas
Este tomito en tapa blanda plantea preguntas sobre
cómo continuar una serie con una historia reciente tan cargada. Ahmed
opta por un enfoque que equilibra el nuevo rol religioso de Matt con su impulso
natural hacia la acción. El sacerdote no abandona del todo su
vocación, pero las circunstancias lo llevan de vuelta a intervenciones físicas.
Entretenimiento para pasar el rato
Para lectores habituales de cómics de superhéroes, el
volumen ofrece lo esperado en términos de acción urbana, confrontaciones
y giros argumentales ligados a la mitología del personaje. No innova de manera
radical ni redefine a Daredevil, pero cumple su función de continuar la
serie de forma entretenida. El interés radica principalmente en observar cómo
Ahmed maneja la transición y en los pequeños detalles que surgen de la
premisa del sacerdote.
Para completistas de Daredevil (entre los que me
encuentro)
El recopilatorio se sitúa en un terreno intermedio.
Cumple con las expectativas básicas de una serie Marvel — pelea, intriga y
desarrollo de personaje — sin alcanzar momentos memorables más
allá del capítulo con Hulka. El dibujo con altibajos derivados de
los cambios de artista. En conjunto, Se desata el infierno sirve
como puente entre la etapa anterior y lo que viene.
Ficha técnica
Editorial: Panini
Autores: Farid Karami, Germán Peralta, Aaron
Kuder, Saladin Ahmed
Fecha de lanzamiento: 23 abr 2026
Idioma: Español
Páginas: 136
Tamaño: 17X26
Contiene: Daredevil 1-5
Formato: Rústica
Interior: Color
ISBN: 9791370136499








Publicar un comentario