Boselli y Frisenda firman una epopeya madura y visualmente deslumbrante en las estepas argentinas de la mano de Laramie Ediciones
Laramie Ediciones ha apostado con convicción por el
regreso de Tex Willer al mercado editorial español con una colección que
busca dignificar al ranger de la camisa amarilla. El segundo volumen, Tex:
Patagonia, mantiene la línea editorial inaugurada con el primer tomo:
formato álbum en rústica con solapas, tamaño generoso para poder
disfrutar del arte de sus autores, 232 páginas en blanco y negro, una
impresión nítida que resalta la profundidad de los trazos y un precio de 29
euros.
Esta entrega está firmada por el guionista Mauro Boselli
y el dibujante Pasquale Frisenda, los cuales transportan a Tex y
a su hijo Kit desde los paisajes familiares del Oeste norteamericano
hasta las vastas llanuras y estepas del sur de Argentina. Estamos ante una
magnífica epopeya western de corte pro-indígena, desarrollada en
los vastos y poco habituales paisajes de las llanuras patagónicas, en
las que Tex Willer se erige en obstáculo contra un inminente exterminio
indio.
Boselli construye una trama que combina con maestría
los elementos clásicos del género con sus característicos caballos,
rifles, traiciones y vastos horizontes, pero con un profundo trasfondo
histórico y político. La historia arranca cuando Ricardo Mendoza,
oficial del ejército argentino y viejo conocido de Tex, envía una carta
desesperada solicitando su ayuda en una delicada misión relacionada con pueblos
indígenas de la región patagónica. Lo que comienza como una consulta
se transforma rápidamente en una inmersión en un conflicto marcado por
la expansión territorial, los intereses económicos y el choque
cultural.
Boselli no se conforma con una aventura exótica, este
teje un relato denso que explora las tensiones entre el progreso civilizador
y la supervivencia de las comunidades originarias. Es un tebeo de intriga
política, batallas a gran escala y momentos de introspección que enriquecen
el mito de Tex Willer. La historia está tan bien escrita que hay
momentos donde la impotencia por el pueblo indio hace que ardas por
dentro y sientas lo que sufrieron esos pueblos y aún siguen soportando algunos
de sus supervivientes. Tex es un personaje capaz de mantener su código
moral inquebrantable incluso cuando la justicia parece un ideal
lejano frente al poder de los estados y los intereses
privados.
La relación entre Tex y Kit adquiere aquí una
dimensión emocional particularmente lograda. Lejos de casa, padre e hijo
confrontan sus propias limitaciones y el peso de la historia.
Boselli aprovecha el viaje transcontinental para profundizar en la psicología
de ambos, ofreciendo escenas de diálogo cargadas de significado. La primera
parte del tebeo está dedicada a la ambientación y a sumergirte en el
contexto histórico, para acelerarse en la segunda mitad con secuencias
de acción trepidante y un clímax cargado de tragedia.
El tebeo no rehúye para nada en mostrar la crudeza de la colonización
ni las motivaciones complejas de todos los bandos. Hay militares que actúan por
convicción, colonos aterrorizados, indígenas divididos entre resistencia
y supervivencia, y especuladores sin escrúpulos. Tex actúa como catalizador
moral, pero Boselli es lo suficientemente inteligente como para no
convertirlo en un salvador infalible.
Si el guion convence por su solidez y compromiso
temático, el apartado gráfico eleva la obra a otra categoría. El magnífico
arte de Frisenda es una brutalidad, solo al alcance de unos pocos, sus
dibujos son obras de arte dignas de museo. El dibujante italiano
demuestra un dominio absoluto de la narrativa visual, con viñetas de
gran dinamismo y una atención al detalle que roza lo obsesivo.
Las extensas panorámicas de la Patagonia transmiten una sensación de esplendor
capaz de trasladarte al lugar con solo observar los planos del artista.
Frisenda posee un trazo, preciso y elegante, que brilla
especialmente en las escenas de acción. Las cargas de caballería, los combates
cuerpo a cuerpo y las secuencias de persecución están tan bien coreografiadas
que parecen escenas vividas a tiempo real. La expresividad de los rostros, la
atención a los detalles etnográficos de los indígenas (realmente llama
mucho la atención el detalle milimétrico de Frisenda con los rostros indios) y
el realismo de las armas y vestimentas de época
contribuyen a una inmersión total. El blanco y negro, lejos de limitar,
potencia los contrastes dramáticos con las sombras alargadas al atardecer, el
polvo de las llanuras o el reflejo del sol en el agua. Cada página es un placer
estético, y hay viñetas como las que muestran las migraciones indígenas
o los enfrentamientos en las estepas que quedarían perfectas enmarcadas en una
exposición sobre cómic y representación histórica.
Laramie continúa su decidida apuesta por traer
a España lo mejor del western, ofreciendo ediciones cuidadas como
la saga de Tex Willer o el tomo de El último héroe de
Jordi Bernet que demuestran que este género sigue vivo, vigente y lleno de
fuerza narrativa.
Una lectura imprescindible para aficionados al western,
al cómic clásico europeo y a las historias que, sin renunciar al
entretenimiento, se atreven a mirar de frente las sombras de la Historia.
Ficha técnica
Autores: Boselli y Frisenda
Editorial: Laramie
Formato: Rústica con solapas
Tamaño: 21 × 29,7 cm
Páginas: 232
Impresión: Blanco y negro
ISBN: 979-13-991156-3-5





