Irra sigue con un segundo volumen brutal y preciso que continúa con maestría, convirtiendo la violencia y el renacimiento en una experiencia gráfica
Perros Atados vol. 2, de Irra, editado
por Mondo Cane Books, cuenta con 152 páginas a color, en formato rústica
con sobrecubierta y un precio aproximado de 25 euros, es la segunda parte de la
trilogía del autor sevillano. Una obra que sigue confirmando a Irra como uno de
los grandes autores del cómic nacional y el máximo exponente del género
del Iberpunk. Irra firma aquí su trabajo más crudo, personal y
potente hasta la fecha, continuando con maestría un relato que ya en su primer volumen
dejó huella, pero que en esta segunda entrega aumenta su calidad narrativa y
gráfica.
El cómic sigue ambientado en el año 2079, en
un futuro próximo tan plausible como aterrador, la historia
retoma directamente el hilo dejado por el volumen anterior. El protagonista, un
cerrajero solitario, se ve inmerso en el infierno de La Torreta,
un aberrante bloque de hormigón que funciona como microcosmos de una Península
Ibérica convertida en colonia, casi, feudal tras el
colapso sistémico y la intervención estadounidense. Dominada por clanes
rivales que han transformado el lugar en un coto de caza humano, la trama
desciende al subsuelo del edificio, hasta el centro comercial subterráneo
conocido como Exorcity, donde el cuerpo y el alma del cerrajero, ya crucificado
y destruido, esperan el momento de saldar cuentas pendientes. Este segundo
volumen que nos trae la editorial Mondo Cane Books explora el renacimiento
del personaje a través de un camino antiheroico marcado por la venganza,
la pérdida de humanidad y un uso magistral de la tecnología (como podemos ver
con la Warmadura).
Perros Atados vol. 2 brilla por su capacidad
para construir un iberpunk auténtico, este cómic es una crítica feroz y
localizada al turbocapitalismo, la desigualdad extrema y la
deshumanización cotidiana. Irra convierte este tebeo en un espejo
de nuestra realidad actual. El individualismo egoísta, el ciclo
interminable de dominación y el fatalismo que impregna este cómic
recuerdan a clásicos de la 2000AD, pero con un arraigo sevillano con
escenarios inspirado en barrios de San Juan de Aznalfarache sin perder
esa universalidad demoledora. El cómic incomoda, genera rabia y, al mismo
tiempo, fascina por su honestidad brutal. Es un tebeo que habla de culpa,
fe y redención sin concesiones morales fáciles, transformando el
arquetipo del héroe en algo mucho más oscuro y humano.
El guion de Irra es impecable, compacto, sin
rellenos, con diálogos afilados que destilan cinismo y desesperanza.
El relato avanza con una economía narrativa inteligente, donde el silencio y la
acción se alternan para construir tensión de forma magistral. Este segundo
volumen profundiza en la idea del renacimiento como pérdida irreversible.
El cerrajero emerge convertido en herramienta de un sistema que lo devora cada
vez más, tanto física como psicológicamente. Esta deconstrucción del viaje
del héroe (o antihéroe) resulta analíticamente brillante, porque
cuestiona la propia naturaleza de la violencia como único lenguaje
posible en un mundo postcolapso. Irra logra que el lector
empatice con un antihéroe destruido, al tiempo que reflexiona sobre la barbarie
inherente al capitalismo salvaje.
Donde Perros Atados vol. 2 alcanza la maestría
absoluta es en su arte. Irra, artífice del guion, dibujo y del
color, demuestra un dominio absoluto del medio. Su trazo rebosa fuerza, nervio
e inteligencia, prescinde de lo accesorio para centrarse en lo esencial de la
trama. Sus rostros deformados por el dolor, arquitecturas brutales
y salvajes que oprimen visualmente y secuencias de acción que transmiten
impacto físico. El uso del color es, sencillamente, perfecto para la
historia que nos cuenta Irra. El autor sevillano describe sus personajes
con rojos sangrientos que simbolizan furia y azules fríos para la deshumanización
tecnológica. El arte de Irra transmite la degradación humana a nivel mundano.
La edición de Mondo Cane Books merece mención aparte.
Sigue, al igual que en el volumen anterior, con una edición cuidada
hasta el extremo, con sobrecubierta vistosa, extras como bocetos y un
artículo complementario de Alfonso Grueso que enriquece la experiencia.
Perros Atados vol. 2 se ha convertido (junto
al volumen anterior) en una de mis lecturas favoritas del año dentro del cómic nacional. Me ha fascinado tanto la trama como el modo magistral en que Irra
va desvelando sus capas más profundas a lo largo de la obra. Cada giro, cada
revelación, se siente orgánico y necesario. A pesar de la potencia con la que Irra
cierra esta segunda entrega, no puedo evitar sentir una profunda impaciencia
por el futuro de la saga. Ojalá Irra decida continuar la historia más
allá del tercer volumen. Queda todavía tanto por explorar en este universo
tan rico y tan dolorosamente humano, las consecuencias de las decisiones del
protagonista, el destino de los clanes de La Torreta, el verdadero
alcance de Exorcity y, sobre todo, hasta dónde puede llegar esa espiral
de violencia y redención que tanto nos ha atrapado.
Sería fascinante ver cómo Irra sigue desarrollando
este iberpunk tan personal y visceral, profundizando en los
personajes que han sobrevivido al infierno y en un mundo que, a pesar de
todo, aún guarda espacio para la culpa, la fe y la posibilidad de una verdadera
transformación.
Ficha técnica
Editorial: Mondo Cane Books
Guion: Irra
Dibujo: Irra
Color: Irra
Edición: Moisés Donoso
Formato: Rústica con sobrecubierta
Páginas: 152 páginas
Precio: 25€





