Astiberri publica la última obra de Luis Bustos, donde el artista transforma un viaje rutinario en una alegoría de la polarización, el poder oculto y el miedo contemporáneo
El cómic español, actualmente, vive uno de sus mejores
momentos, y Meseta de Luis Bustos y publicado por Astiberri
es fiel reflejo de esa afirmación. Luis Bustos, uno de los dibujantes
más solventes y versátiles de la actualidad, regresa como autor completo
tras años varios como dibujante de la saga ¡García! con Santiago
García. El madrileño nos presenta una novela gráfica de 136 páginas
en blanco y negro que se manifiesta como un thriller
enmarcado en una España en tensión.
La obra inicia con tres desconocidos: Viri, Pablo
y Ramón. Estos se ven obligados a compartir coche en plena madrugada
para cubrir el trayecto. El país acaba de entrar en estado de excepción.
Lo que debía ser un viaje rutinario, uno de esos BlaBlaCar
improvisados que tantos españoles han hecho, se desvía hacia la meseta
castellana. Una vez el trío llega al lugar objetivo, la realidad se
quiebra y lo que parecía una road movie castiza muta en una pesadilla.
Meseta es un thriller elevado a
la categoría de alegoría nacional. Recuerda, por su estructura de viaje
forzado y su retrato de la España profunda, a La isla mínima del
sevillano Alberto Rodríguez Librero. Este cómic es un relato sucio,
podemos observar autopistas vacías, luces de faros recortadas contra la
noche, radios que escupen consignas y rumores.
Podríamos decir que Meseta es una obra incómoda
y totalmente necesaria. El estado de excepción, la polarización
que convierte al vecino en enemigo potencial, todo ello nos traslada a una actualidad
que sigue siendo demasiado reconocible. Bustos nos habla en este tebeo
de lucha de clases, de cómo las crisis amplifican las desigualdades
y abren la puerta a autoritarismos que se venden como sentido común.
Narra también la inmunización social ante lo aberrante.
Como es habitual en Bustos, el dibujo es magistral.
El madrileño es un maestro del blanco y negro. Los claroscuros
devoran cada página, las sombras son protagonistas que ocultan y
revelan al mismo tiempo. La historia arranca despacio, como esos viajes
nocturnos interminables en los que el sueño y la conversación, si tienes la
suerte de ir acompañado, se entremezclan. Luego acelera sin ningún tipo de piedad.
Las últimas páginas son un puro gas donde la acción y la revelación
se funden. Bustos, que siempre ha brillado en las secuencias de
acción, aquí las resuelve con una espectacularidad que sorprende
incluso a quienes ya conocían su trabajo en ¡García! (como es por
ejemplo mi caso).
Si bien es verdad, algunos giros pueden resultar
previsibles para el lector avanzado en el género. Aunque también es
recalcable que Bustos redime estos posibles defectos con dos armas
infalibles: la especificidad española y la calidad de ejecución. Otro
autor sin la experiencia y calidad de Bustos podría caer en el cliché habitual,
pero Luis Bustos demuestra en este cómic su maestría narrativa y artística. Bustos
convierte este tebeo en un espejo deformado de nuestra propia cultura:
los bares de carretera como lugares de poder, el folclore cañí
como máscara de lo siniestro, la doble moral castiza elevada a
categoría estética.
Meseta es un cómic que obliga a mirar
de frente. Nos obliga a preguntarnos hasta qué punto la pesadilla que
viven Viri, Pablo y Ramón es tan distinta de la nuestra. Luis
Bustos, de la mano de Astiberri, lo hace sin renunciar al placer del
género, sin sacrificar el ritmo ni la espectacularidad. Por
eso, más allá de sus méritos artísticos, Meseta se postula ya
como uno de los cómics del año 2026 y, seguro, como una de las obras imprescindibles
de los fanáticos de Luis Bustos y los amantes del género del thriller.
Ficha técnica
Autor: Luis Bustos
Editorial: Astiberri
Páginas: 136 páginas
Color: Blanco y negro
Tapas: Cartoné
Formato: 17 x 24 cm
N.º edición: 1
ISBN: 978-84-10332-99-7
Año de publicación: 2026



