Junto a las dos autoras, Sebas Martín consigue el cómic en catalán y Natalia Velarde se lleva el premio a mejor obra publicada con Encías quemadas
La sexta edición de los Premios Finestres de Narrativa
ha reconocido la calidad y originalidad de dos novelas destacadas en lengua
catalana y castellana. Irene Pujadas ha ganado el galardón en catalán
por su obra La intrusa, mientras que Silvana Vogt se ha
impuesto en la categoría en castellano con El fino arte de crear
monstruos. Cada premio está dotado con 25.000 euros.
El jurado del premio en catalán, compuesto por Anna
Ballbona, Raül Garrigasait, Manel Ollé, Eva Vàzquez y Marina Espasa, ha valorado
especialmente en La intrusa “la mezcla de fábula moral, de candidez
poética y sutil socarronería que dice siempre más cosas de las que parece”.
Por su parte, el jurado de narrativa en
castellano, integrado por Andrés Barba, Giuseppe Caputo, Laura Fernández, María
Negroni y Camila Enrich, ha destacado de la obra de Silvana Vogt: “la
recreación de un universo singular”, con una imagen inaugural poderosa:
un pueblo flotante en la Pampa argentina que se inunda sin motivo aparente,
arrastrando coches, perros, vacas e incluso ataúdes. Esta metáfora
representa “la feliz desestabilización que provoca en los lectores la mirada
cándida de esta narradora”. Vogt, nacida en Morteros (Argentina) en 1969
ha reivindicado durante la entrega la importancia de recuperar “la
mirada oscura e inocente de la infancia” y ha defendido el valor del catalán
como lengua literaria.
La ceremonia, celebrada en el Conservatorio del Liceu,
también reconoció otras categorías del ámbito del cómic, una apuesta
reforzada por la Fundación Finestres en esta edición. El cómic
en catalán (obra inédita) se lo lleva Sebas Martín, por un
proyecto que combina narración histórica y thriller ambientado en la
Barcelona de principios del siglo XX, con figuras como Laura Albéniz
y Marià Andreu. La obra será publicada por Editorial Finestres.
Indo Casal y Niko Vives se hacen con mención al talento novel
(15.000 euros), por una historia de superación y aceptación de la identidad
propia. El mejor cómic publicado es para Natalia Velarde, por Encías
quemadas (Reservoir Books), un relato intimista sobre el
duelo por la pérdida de una mascota. Y Artur Laperla se hace con el
galardón de cómic infantil y juvenil por Superpatata contra
la nanomalicia (Bang Ediciones), entrega de una longeva
serie para primeros lectores.
Los Premios Finestres, organizados por la Fundación
Finestres se han consolidado como uno de los galardones mejor dotados y más
prestigiosos del panorama literario y del cómic en catalán y
castellano.


