GP Ediciones publica una obra breve y profunda que muestra cómo un peludo transforma la rutina de una niña con trastorno del neurodesarrollo
El álbum ilustrado ¡Qué susto! Un beso peludo,
publicado por la editorial aragonesa GP Ediciones, se presenta como una obra
que aborda de forma directa el trastorno por déficit de atención e
hiperactividad (TDAH) a través de la experiencia cotidiana de una niña
llamada Suri. La llegada de un perro al hogar familiar, Teo,
altera por completo las rutinas establecidas y obliga a la protagonista a
enfrentarse a un cambio que inicialmente rechaza. A lo largo de
sus 32 páginas en formato cartoné, la obra detalla cómo esa irrupción
permite a Suri gestionar sus emociones y encontrar un nuevo equilibrio
en su día a día.
Mirada pedagógica
Lorena Jiménez, pedagoga con experiencia directa en
el acompañamiento de menores con dificultades de neurodesarrollo,
construye un relato que muestra el impacto real de la hiperactividad, la
impulsividad y las dificultades de atención en el entorno
doméstico y emocional. Suri vive un torbellino interno que se ve intensificado
por la presencia de Teo, pero esa misma presencia se convierte en el elemento clave
para ella con el tiempo.
La obra funciona como herramienta de comprensión
tanto para menores como para adultos. Los niños pueden reconocen
en Suri comportamientos y sensaciones que pueden resultar familiares,
mientras los adultos obtienen un marco narrativo que facilita la identificación
de patrones y la empatía hacia formas distintas de procesar la realidad.
Jiménez presenta el TDAH como una manera particular de habitar el mundo,
no como un defecto que deba corregirse de manera forzada.
El trazo de Paco Roca y su sensibilidad
Paco Roca, Premio Nacional del Cómic y, para mí,
figura central de la novela gráfica en España, aporta a este relato su
capacidad para condensar emociones complejas en gestos mínimos y
composiciones claras. Cada página traduce, literalmente, la agitación
interna de Suri y la progresiva conexión con Teo mediante un dibujo
limpio, expresivo y cargado de matices.
La unión entre la mirada pedagógica de Jiménez y la maestría
gráfica de Roca genera un producto que, aunque se lea en poco tiempo, cala
con fuerza en lo más profundo, te remueve por dentro y resulta difícil
de olvidar.
Tema de alta complejidad
En pocas páginas, esta obra de Lorena Jiménez y Paco
Roca se despliega un arco completo de transformación. Suri pasa del rechazo
a la integración del animal en su rutina, y en ese tránsito podemos
observar cómo la presencia de la mascota aporta estabilidad, compañía
y un canal de expresión emocional que no siempre encuentra salida en el entorno
familiar. Teo aparece como un ser vivo cuya constancia y afecto
incondicional modifican la dinámica familiar.
Este enfoque utilizado por Lorena es especialmente útil
porque demuestra que las grandes comprensiones pueden nacer de situaciones
cotidianas. La llegada de Teo al hogar se convierte en el eje narrativo que
permite explicar un trastorno del neurodesarrollo de manera comprensible
y clara.
El valor de las mascotas en la vida diaria
Teo se convierte en un ancla emocional que ayuda a
Suri a modular sus impulsos y a encontrar un ritmo propio. La obra
muestra cómo la interacción con un ser que no juzga, pero que sí ofrece
contacto físico/emocional y una presencia constante sin pedir nada a
cambio, puede facilitar procesos de autorregulación. Este aspecto retumba
con fuerza en quienes hemos compartido la vida con perros y conocemos de
primera mano la huella que dejan, incluso, cuando ya no están entre
nosotros. Porque un perro es más que un animal, es un compañero/a que no
te abandona nunca, que te ayuda en los malos momento sin necesidad
alguna de emitir una sola palabra. Tienen la capacidad de percibir que
algo no va bien con solo ver la expresión de tu cara y, de forma innata, te
transmiten una paz que a otro ser vivo le resultaría imposible emitir.
En dos páginas concretas, la evocación de los pelos
esparcidos por la casa generó en mí una reacción emocional realmente intensa. Me
hizo recordar a Chica, la labradora de mi pareja, fallecida el año
pasado: aquella que dejaba pelos en cada rincón de la casa y del cuerpo,
y a la que seguimos echando de menos y teniendo presente cada día desde
que ya no está con nosotros. Esos momentos demuestran la capacidad del
libro para activar recuerdos precisos y convertir la lectura en un
ejercicio de memoria afectiva.
Inclusión
GP Ediciones utiliza una tipografía diseñada para
facilitar la lectura en casos de dislexia, lo que amplía el alcance del
libro a un público mucho más amplio. Además, el volumen incluye dos guías
didácticas: una orientada a familias y otra a profesionales
de la educación. Esta obra es, sin duda, un material que puede circular con
soltura tanto en hogares como en aulas. Es más, me atrevería a decir que
merecería formar parte del itinerario educativo en los centros de
enseñanza.
Relato que acerca realidades diversas
La obra demuestra que no hace falta una trama compleja
para abordar un tema de alta densidad. La sencillez de la premisa —una niña, un
perro y un cambio de rutina— es suficiente para generar comprensión y
empatía. Este tipo de narraciones cumple una función social: acercar realidades
que a menudo permanecen ocultas o mal interpretadas y ofrecer un lenguaje común
entre quienes conviven con el trastorno y quienes lo observan desde
fuera.
¡Qué susto! Un beso peludo es un título
accesible (15€) tanto por su formato como por su contenido. La alianza entre
una autora especializada en pedagogía y uno de los dibujantes más reconocidos
del cómic español produce un resultado que une rigor informativo,
calidad gráfica y capacidad de emocionar. El álbum documenta, a través
de la ficción, el valor de las relaciones humanas y animales en
la construcción de una vida más habitable para quienes experimentan el mundo de
manera intensa y particular.
Ficha técnica
Autores: Lorena Jiménez – Paco Roca
Editorial: GP Ediciones
Precio: 15€
Formato: Tapa dura
Tamaño: 20x20 cm
Nº páginas: 32
ISBN: 979 13 991758 1 3



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